Vivir con alguien elimina todos los obstáculos menos el que cuenta. Ya estáis en las mismas habitaciones a las mismas horas, ya hay confianza, ya sois medio íntimos. Lo único que estorba es que estropearlo significaría estropear dónde vives.
Esa es toda la escena.
Qué te da la escena
El piso compartido a la una de la madrugada. Los dos estáis despiertos, los dos fingís que el aire está normal, y ninguno se va a la cama. Tu compañera de piso está fuera de límites, y justo por eso no deja de ser interesante.
Tú eres el compañero al que ella se sorprende mirando. Ella es la única cosa que juraste que no harías.
Elige con quién vives
El piso no cambia. Quién está en el otro extremo del sofá lo cambia todo.
Por qué la cercanía gana a la persecución
Aquí no hay caza. Ya tenéis acceso ilimitado el uno al otro y ese es el problema. Una escena así funciona con contención en vez de con esfuerzo, por eso va lenta y por eso los momentos pequeños pesan más que en ningún otro sitio.
La imprudencia está disponible. Solo que sale cara.
Vive con alguien concreto
Si tienes una compañera de piso concreta en mente, crea antes al personaje y el piso estará en silencio esperando.






